Número 8, calle Raticulín principal 1. ConfíeCon (evidentemente no es su nombre real). A las 18.05, me presenté allí, toda sonrisa y toda cara de niña buena y aplicada. Me quedé enfrente de un portal viejo. Viejísimo. Ojeé los nombres de las placas de las oficinas que había a lado y lado de la puerta. Me fijé en el portero automático. Tendría 20 años por lo menos y muchos de los números de los pisos no se leían. Empecé a repasarlos uno a uno hasta dar con un borrón de tipex sobre una tecla en la que se leía algo así como "Confscor". Deducí que sería allí. Llamé. Diez segundos después apareció una chica joven, alta, rubia y nos miramos. Miró el número que había marcado, se giró y dijo "¿ConfíeCon?". Y respondí afirmativamente. Nos quedamos las dos esperando.
Unos segundos más tarde apareció una viejecita que nos miró a las dos. Le hicimos un lugar enfrente de la puerta, pensando que era una inquilina y que nos abriría. Parecía que los de la ETT se los había tragado la tierra. La yaya llamó a otro piso y respondió "¡Abre!" a la voz de hombre que preguntaba quién era. Las tres mujeres entramos. La chica y yo empezamos a subir por la escalera y me dijo que pasara delante si tenía prisa. Es maja, pensé. Y le contesté que solo queria información.
Llegamos al primer piso (o planta baja, como se les llama al primer piso de algunos edificios). A las paredes se les caía la pintura a cachos, estaba oscuro y con manchas de humedad. Mientras subía me volvió a asaltar la duda. ¿Se trataría de un fraude? ¿Una ETT podía sobrevivir en un antro tan escondido y viejo? La chica entró por la única puerta abierta del primer piso. Dentro había 4 puertas cerradas, 5 sillas de plástico contra la pared, una mesa con algo encima (tal vez una planta, pero no lo recuerdo) y todo ello iluminado por un triste fluorescente gris. Más al fondo, una puerta abierta con algo más de luz de la que salían dos voces que hablaban de algo. La chica entró y se quedó al lado de la puerta. Yo no sabía qué hacer. Estaba claro que la chica trabajaba allí y ya sabía del funcionamiento de la empresa. De modo que la imité. Entré y esperé. En ver que la encargada (una chica joven de veintitantos años) no me hacía ni caso, cuando me miró le solté algo así como holaunasamigasmedieronestadirección.mepodríadarinformaciónsobrelodetraducción,porfavor. La chica respondió sécamente que esperara fuera, por favor. Salí y me senté mientras pensaba en el lugar en el que me había metido. La rubia que subió conmigo también se sentó a mi lado. Cuando la encargada despachó a la chavalilla de dentro diciendo: sí, tendrás que llevar camisa blanca y faldilla negra. ¿Ves? Todo arreglado. Venga, ya nos veremosquetevayabien.
Mi nombre, apellidos, dirección, NIF, teléfono... Hasta aquí normal. ¿Altura? ¿Peso? ¿Talla? ¿¡Pero séto qué é!? No me jodas que ahora también he de ser una chica 10 para ser traductora en la ETT....
Fui rellenando lo que me pedían, flipando todavía. Vale, quité 2 kilos y puse 68 en vez de 70. Pero dentro de nada, como es verano, se evaporarán como siempre. Escribí soltera dónde preguntaban mi estado civil. Segun me enseñaron en la ESO, tenías que escribir soltera si no te habías casado y viuda si se te había muerto el matrimonio. "Pareja estable" no me lo explicaron nunca. Tras haber escrito soltera me sentí inmensamente culpable. Yo no estaba entéramente "soltera". Tengo pareja estable. Aunqué esté a 800 km y nos veamos cada x meses. De modo que al final se quedó en soltera, y caí en lo de pareja estable unas horas más tarde. Al llegar al final de la página, después que supieran mis lugares de estudio, nacimiento y todos los idiomas que sabía. Me encuentro con una docena de casillas que marcar. Azafata, relaciones públicas, organizadora de actos nocturnos, azafata de no sé qué, turismo, traducción (¡ah!), intérprete (¡oh!). Se quedó la hoja y empezó a taladrarme con lo de la azafata. En plan, márcalo también porque es necesario y es de lo que más trabajo tenemos. Y yo en mis trece. Ahora mismo no me interesa, prefiero trabajos de traducción e interpretación que es a lo que me dedico. Ea.
La chica miró mi ficha.
-¡Aaaaaaaaaaaaanda! Pero si eres del... ¡85!
-Yo... er.... sí.
-Te hacía mucho más mayor.
-(Yo pensando: ¿cómo dices? ¿yo, mayor? Será zorr...). ¿Ah, sí? ¿Y eso?
-... y tienes 19 años...
-(Yo pensando: esta tía no sabe sumar...). 20.
-Ah. Pues eso, que te hacía más mayor. ¿A qué sí? -dice mirando a la rubia, mientras buscaba apoyo moral)-.
-Esteeeee.... bueno....err.... ¿no? (la rubia intentaba no mojarse delante de la jefa).
-Hola, soy Inanna. Que me has llamado hace un rato, ¿no? ¿Eres Encargada de la Mañana?
-Ah sí, hola. Verás es que necesito urgentemente una foto tuya. Mándamela a este email: confíepuntotarrac-con g-arrobaterrapuntoes. Y recuerda que si no vas al cásting del 22, no puedes ir al trabajo del...
-Pero no estaré para el 22.
-Bueno, no importa. Pero es que si no vienes no podrás...
Piiiip piiiiiiiip piiiiiiip.
Ale. Y yo tan feliz. Ya está.
(Copia íntegra de mi mail):
Enviam un altre foto una de cara i un altre de cos sencer
GRACIAS.
Ale, besotes y bienvenidos a mi post más largo de la historia. O eso creo xD.