sábado, 18 de noviembre de 2006

La existencia se resume en una sombra

Hace varios meses escribí esto. Hoy no me siento así del todo, pero una parte de mí, sí. Una parte que se pregunta por el tiempo... ¿A alguien le ha pasado algo parecido a esto?
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La existencia se resume en una sombra.
Pasar desapercibido para el resto del mundo.
Conseguir no atraer miradas de curiosidad,
Miradas inquisitorias, miradas…

¿Qué pasa con tu tiempo?
¿Qué dices cuando ayer es hoy?
Cuando el mañana vuelve a ser ayer.
Que no te das cuenta y pasan las horas.
Te descuentas con los minutos y ya han pasado semanas.
Te duermes un rato y ya ha pasado un año.

No me preguntes. Te diré que no sé.
¿Por qué? ¿Desde cuando?
No te sabré decir.
¿Sola? No. Somos muchas en un mismo lugar.
Una boca, una mente, unos ojos y un par de orejas.
Y aun así es como si tuviera cinco pares de todo.
Que soy yo misma y aún así no lo soy.

Viajar entre sombras, observar desde la oscuridad.
Ser una antorcha, ser una hoguera, ser un incendio.
Una cerilla que se apaga. El humo restante. El hollín que mancha.
El esqueleto carbonizado de un pedacito de madera ignorado por el mundo.
Observando el mundo, o tal vez ignorando el mundo que le rodea a su vez.

¿Qué pasa cuando miras a las ventanas ajenas?
Y cuando te vuelves a mirar la gente que anda a tu alrededor, y te preguntas si estás o no estás. Si te ven o si tú también andas. Si eres impasible al paso del tiempo, si no cambias. Si todavía soy yo, o dejé de serlo hace tiempo.
¿Cuál de todas soy yo en verdad?
¿Lo somos todas a la vez?
¿Cuántas encerradas en un mismo cuerpo?

jueves, 16 de noviembre de 2006

El ocaso

Pienso en mi abuela. Hace dos años y medio que mi abuelo pasó a (espero) mejor vida. Desde entonces mi abuela parece que se haya quedado sumida en un estado de "espera". Costó varios meses convencerla de que saliera más y se relacionara. Ahora lo hace. Va a un centro de día por la tarde y habla con más gente, se siente útil y querida. Tiene que ver sobretodo, en que ve que hay otros que están mucho peor que ella y si les puede ayudar, pues imagino que la hace feliz. Cuando en el centro de día hacen alguna "fiestecita", ya sea de Navidad, de la Castañada, de... voy a verla. A veces me encuentro con alguno de mis tios o mi madre. En alguna fecha señalada, incluso hay algún primo mío. Y entonces, cuando me presenta a los demás veo como se le hincha el pecho de orgullo y dice "Esta es mi nieta Inanna, la de la mediana" (es decir, la hija de mi hija mediana). Y me alegro de estar en esos momentos para verla sonreir mientras dice que no era necesario que viniera, que total era una tontería. Para luego seguir diciendo que me debo de estar aburriendo. Y siempre le digo que no. Y es la verdad. Me lo paso bomba viendo a abuelos de más de 80 años cantando villancicos o en el karaoke.

Pero mi abuela tiene días en que se siente como triste. Y cuando quiere hablar en sus días cínicos te dice que no le queda mucho, que para qué hacer cosas. Que ya ha vivido. Y me da la sensación que parece una persona que hace cola en un centro de la Seguridad Social. Esperando y esperando mientras no hace nada, esperando a que le toque el turno. Esperando que la llamen.

¿Cómo se sentirá una persona como ella en estos momentos? Ha vivido mucho y muy variado. Pronto tendrá su primer bisnieto. ¡Un bisnieto! El primer hijo de mis primos. Creo que le debe de hacer ilusión. ¿Cómo se ha de sentir una persona que ha visto como crecían sus hijos, que éstos han tenido hijos a su vez y ahora les toca el turno a estos últimos?

Ley de vida. Muchos lo han vivido durante centenares de años y podríamos decir que no es nada nuevo, pero no puedo dejar de preguntármelo. ¿El hecho de que llegue una nueva vida, no te da ilusión para seguir con la tuya? A un niño no le dirás que no vale la pena vivir porque total, un día u otro te morirás. Le dirás que ánimo, que se lo pase bien, que disfrute, que viva... ¿Mi abuela está cansada de vivir? ¿De verdad ha llegado el momento de sentarse a esperar? ¿Saludará a la gótica simpática y se irá tranquilamente? ¿Qué pensará? ¿Qué le gustaría haber hecho? Pensamos que conocemos la gente de nuestro alrededor, y sin embargo no es así. Conozco la vida de mi abuela y sin embargo, hay muchas cosas que no conozco de ella. Tal vez tendría que ir a preguntarle, a hablar. Pero cuando me mira con ojos cansados y tristes, o cuando veo que vive más en el pasado que en el presente, que para ella el futuro solo es ésa misma tarde y no mañana, cuando veo que la entristece hablar de mi abuelo o de gente que conoció, muchos que ya se han ido... ¿Cómo has de sentirte cuando la mayoría de tus amigos ya no vive?

¿Me sentiré así alguna vez para comprenderla, cuando llegue a vieja? ¿Llegaré a vieja?

miércoles, 15 de noviembre de 2006

Inanna y los comics

Otra vez en casa constipada.

Siempre me ha gustado mucho el mundo del comic. Empecé de pequeña, con unos 5 o 6 años, con Astérix. Un clásico de los clásicos que se ha mantenido siempre fiel en mi estantería de los comics favoritos. Adoro los personajes, tanto el diseño de Uderzo como su personalidad. Adoro las historias ideadas por Goscinny, pero no las que hace ahora Uderzo. Es una pena ver como se disuelven mis galos.

Hasta mediada adolescencia seguí en el mundo de Astérix, Obelix y los locos romanos, y poco a poco fui abriéndome a otras clases de comics y a tiras cómicas nacionales. Los que más recuerdo de este periodo (hasta los 12-14 años) son Calvin y Hobbes. El dúo maravilla. También le guardo especial cariño a 13, Rue del Percebe. No me engancharon mucho los típicos Mortadelo y Filemón (que si bien tengo algunos, no son de mis preferidos) o Zipi y Zape. Es una época muy difusa.

El estallido en el mundo de la viñeta, fue para mí en los 15. Descubrí con mi mejor amiga que esos dibujos que me gustaban tanto desde hacía años era anime (bueno, eso lo descubrí hacía un par de años, por aquel entonces), que dicho anime tenía su manga. Y, lo mejor de todo, se podía comprar en las tiendas. Todo fue cuestión de tiempo. Mis ahorros disminuyeron durante los siguientes años y mis estanterías se fueron llenando. Empecé con shoujos, historias de amor sosas de colegialas y de argumentos bastante sosos: Somos chicos de menta, Card Captor Sakura (guardo un buen recuerdo de esta), Detective Conan (lo aburrí), Angel Sanctuary (-_-)... Ahora tal vez me arrepiento de haber gastado dinero en algunas de aquellas colecciones, pero qué narices, me lo pasé bien. Poco a poco ensanché mis gustos... Y ahora puedo presumir de tener una biblioteca bastante extensa: varias colecciones completas, algunas sin acabar porque me cansé de las historias, otras porque dejaron de publicarlas,... y otras porque cambié. Actualmente solo sigo una: Fruits Basket. Y la adoro, es una historia preciosa. El argumento puede parecer muy simple y tonto a primera vista, pero luego, cuando conoces los personajes y cómo son... no sé, te llega muy dentro. Conservo buenos recuerdos de algunos: Touch-Bateadores!, Card Captor Sakura, Paradise Kiss, La Rosa de Versalles (lloré muchísimo, algo ináudito para mí en la temporada en que lo leí).... Mi época otaku duró desde los 15 hasta los19 y medio, más o menos y como mucho. Luego todo fue descenso. Y poco a poco, fui pasando al comic europeo y americano.

Empecé tímidamente con The Sandman, mi comic favorito sin duda alguna, del genial autor Neil Gaiman. Recuerdo como en mi primer Salón del Comic fui en busca de algo escrito por este hombre, dos años después de haber leido Stardust, una novela ilustrada escrita por él mismo. Me enganché a Sandman a los 17 y estuve hasta los 19 y medio - 20 para completarla. Empecé por entonces con el comic europeo: Civiello, Charlet, Prugne y Oger... La semilla de la locura, Kabbala y La posada del fin del mundo. Me encantaba (y me sigue encantando) el dibujo y el guión, pero la espera entre número y número se hace muy larga...

Y este verano, he empezado realmente con el cómic americano. Terry Moore's Strangers in Paradise o Michael Turner's Soulfire. Ambas son geniales. Soulfire me los regaló una amiga (thx Zazu ;). Y SiP es una maravilla que mejor comento en otro momento y más extensamente.

Besos!!

sábado, 11 de noviembre de 2006

Gente

(23 de marzo de 2006)

A veces siento soledad. No preguntes por qué, pero hay momentos en los que siento que estoy sola. Y sin embargo no es así. Tengo a gente cercana que está lejos, gente lejana que está cerca, gente cercana que está cerca y conocidos que están lejos. Suelo estar rodeada de gente a la que veo casi cada día y de la que no sé sus nombres, pero sí su modo de vestir, o conozco a sus amigos, también sin nombre. Sabré decirte de su pareja. Hasta de alguna cosa que haya oído de ellos por los pasillos. Y sin embargo no sé quienes son. Y sé que dentro de unos años ya ni me acordaré de ellos. Ni de su cara, ni nada de nada. Olvidaré que existieron. También estoy rodeada de gente en casa: estoy rodeada de edificios. Cada uno esconde varios pisos en su interior, y en ellos varias familias con sus dramas, sus alegrías, sus penas, sus amigos, sus familias, sus trabajos, sus… Y a pesar de vivir a menos de 3 metros, separados por paredes, no sabemos nada los unos de los otros. Algunos ni nos conocemos. Otros nos habremos cruzado por la calle sin saber que vivimos en edificios paralelos. La gente de la calle. Cada día tienes la oportunidad de conocer, como mínimo una veintena o treintena de personas, solo con caminar un trecho cortito al salir de casa. Eso los que viven en ciudad. Hablo sobre ellos. Y yo formo parte de este colectivo. Pues sí, existe la oportunidad de conocer un montón de gente. Muchos de ellos solo los verás una vez en tu vida, algunos hasta se te colarán en sueños y te preguntarás quién es. Otros, algún día tal vez te los presente un amigo o conocido si sales una noche. Entonces, os veréis por la calle, os saludaréis cortésmente. Aunque no recuerdes casi nada de esa noche. Pasarán años y seguiréis saludándoos sin saber nada el uno del otro. Solo porque os presentaron y es una obligación el decirse ‘hola’ por la calle o dar un golpe de cabeza. Si vais caminando con alguien os preguntará: “¿Quién es?” y responderéis: “Ah, es amigo de Menganito. Se llama Fulanito. Nos presentaron hace dos años en el bar de la Chirimoya”. Y ya está. Después de todo esto no es de extrañar que me sienta sola en ocasiones. Conoces más gente que no conoces, que no gente que de verdad conoces. Si te paras a pensarlo es bastante triste. Y es triste como un animal tan individualista como lo es el ser humano se esté quedando cada vez más solo, cuando, curiosamente, ésta es la época histórica en la que más seres humanos viven en colectivos. Sin embargo, los colectivos son demasiado grandes. Tanto, que nos sentimos pequeños. A veces hasta insignificantes en comparación con los edificios que nos rodean. Creo que las hormigas de un mismo hormiguero se conocen mejor entre ellas que dos personas de la misma ciudad. Por mucho que digan que utilizan el mismo dialecto o variedad lingüística.

En fin. Que creo que cuanta más gente conocemos, más solos estamos. Porque de toda esa gente que conocemos, solo un pequeño porcentaje serán amigos. Y un porcentaje aun menor, serán buenos amigos. Y me diréis: tener buenos amigos no es estar solo. Y yo os diré que sí lo es, en parte. Los buenos amigos son pocos y son individuos y tienen sus vidas. Los buenos amigos acuden cuando hay necesidades verdaderas. Te apoyan si lo necesitas. Todo son necesidades. Pero como individuos tienen sus vidas propias. Al igual que tú tienes la tuya. Y no puedes estar todo el tiempo entrometiéndote en la suya. Es por eso que cuando no hay amigos cerca, por motivo X o motivo Y, estás solo aunque te encuentres en la ciudad más superpoblada del globo.

jueves, 9 de noviembre de 2006

Se despide un genio

He recibido este email de mi padre, es una cadena nueva, sí, pero no una cadena más. Es una de esas por las que vale la pena "perder" un par de minutos, porque realmente no perdemos -más bien ganamos- al leer.

“Se despide un genio”

Gabriel García Márquez se ha retirado de la vida pública por razones de salud: cáncer linfático. Ahora, parece, que es cada vez más grave. Ha enviado una carta de despedida a sus amigos, y gracias a Internet está siendo difundida.

Os recomiendo su lectura porque es verdaderamente conmovedor este corto texto escrito por uno de los Latinoamericanos más brillantes de los últimos tiempos.

Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, aprovecharía ese tiempo lo más que pudiera”.

Posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo.

Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.

Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen.

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo, sino mi alma.

A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse!

A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar.

A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido.

Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres... He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada.

He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre.

He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse.

Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo.

Siempre di lo que sientes y haz lo que piensas.

Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma.

Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo diría “te quiero” y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.

Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré.

El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo.

Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles “lo siento”, “perdóname”, “por favor”, “gracias” y todas las palabras de amor que conoces.

Nadie te recordará por tus pensamientos secretos. Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos. Demuestra a tus amigos y seres queridos cuanto te importan.”

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ENVIA ESTO A QUIENES QUIERAS

Si no lo haces hoy, mañana será igual que ayer.

Y si no lo haces nunca tampoco importa.

El momento es este.

A los caminantes


Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.

(Antonio Machado)


(Photo by Toni Sheppard)

domingo, 5 de noviembre de 2006

"Tic cuntenta!!"



Mi madre hace unos días recordaba como, cuando yo era pequeña, cuando me sentia feliz decía "tíc cuntenta!!" (estoy contenta, en dialecto infantil catalán). Recuerdo cómo me sentía en esos instantes; era felicidad completa, ganas de abrazarlo todo y a todos. Hoy me siento así. Y me gusta sentirme así. Y me gustaría aún más contagiar esta felicidad a mi alrededor.

Tic cuntenta!!


PD: No confundir "me gusta sentirme así" con los lemas de ciertas marcas de productos de higiene femenina en que sentirse mujer es sentirse bien en algunos momentos del mes en que, verdaderamente, no sueles sentirte muy bien, ni muy mujer ni ná de ná.

sábado, 21 de octubre de 2006

Otoño, los árboles cambian

Cada vez vamos más abrigados por la calle, llevamos un paraguas encima más amenudo, los árboles cambian de color y se desvisten lentamente... o de golpe y porrazo. Los hay que no cambian. Las tardes ya son noche y la luz cada vez escalfa menos.

Me noto muy cercana a algunas personas y siento que me alejo de algunas que fueron muy cercanas en su momento. Personas con las que hasta no hace mucho tiempo tuvimos proyectos comunes y futuro entrelazado noto que empezamos a seguir caminos distintos. Creo que hasta puedo vislumbrar el instante en que se decidió qué senda escogíamos cada uno. Y los proyectos tal vez se queden en proyectos.

Será bonito recordar cómo nos imaginábamos ese futuro, al igual que las nubes de las que estaban hechos los sueños. También es bonito ahora pensar en los nuevos proyectos que ideamos con gente nueva. ¿Quién sabe cuál de todos acabará haciéndose real? Desde luego ideas no faltan.

¿Hasta cuando cambia la gente? Hay quien dice que llega un momento en que tienes tu manera de ser, pensar y hacer totalmente encauzada. Yo pienso que la estabilidad real está en el cambio. Al menos para mí es literalmente eso. Necesito cambios. Pero a veces pienso en la gente que voy dejando atrás o en la gente de la que me alejo (o nos alejamos por ambas partes) por esos cambios y me digo que qué será de todos ellos cuando decida hacer un cambio mayor para conseguir autorrealizar una parte de mí. Quiero decir... si ahora me alejo de gente que veo amenudo, que tengo al lado, que veo cada cierto tiempo, con la que en su momento conecté mucho, ¿qué será cuando cambie mi residencia de lugar?

"Cambio en el camino,
camino en el cambio."

Recuerdo que escribí una vez. Es gracioso ver como algunas cosas que escribimos se van cumpliendo paulatinamente. ¿Os ha ocurrido nunca?


Llaunes de cervesa
i cançons per acabar,
és el segell de la tempesta.

Nits en blanc i negre
s'acumulen en passar,
s'instal.len a casa meva.

El llit encara està desfet
i no recordo com l'haig de fer,
potser ja és l'hora de canviar-ho tot
i ser un home com cal.

Tots aquells vells discos
ja no sonen igual,
potser hauria d'escoltar-los.

Fa temps que no surto
i no deixo de fumar,
potser hauria d'intentar-ho.

Avui el món està al revés,
i jo aquí veient com passa el temps,
potser ja és l'hora de canviar-ho tot
i ser un home com cal.

I tu em dius que ja t'està bé
que un dia o altre ja canviaré

Un dia tindré el món a les meves mans,
i vindré a buscar-te sense por,
et pendré la tristesa que enfosca els teus ulls,
i encendrem cada dia el nostre foc.

Portaré l'aigua de pluja que cau a l'estiu,
cantaré sota la lluna una cançó,
sortirem junts de casa per anar a ballar,
i anirem cap a on mai es pon sol.

Dançarem un amb l'altre fins poder embogir,
i encendrem cada dia el nostre amor,
portarem la tendresa fins a l'infinit,
i seràs la lletra d'una cançó.


"Suite de la boira" Pep Sala

Hace días que tenía esta canción dando vueltas... La verdad es que no estoy deprimida ni nada... Me gusta la esperanza que desprende el final de la canción. Y eso de "Quizás ya es hora de cambiarlo todo y ser un hombre de verdad" (= sentar la cabeza). Aunque yo no quiero sentar la cabeza. Quiero seguir siendo yo misma, aunque crezca y me convierta en "una persona responsable". Pienso seguir teniendo mis sueños, mis ensoñaciones, mis fantasías, mis hadas, mis dragones, mis unicornios, mis leyendas, mis cuentos, mis mitos, mis mundos idealizados de fantasía, mis mundos escritos en tinta...

Qué posts tan raros escribo últimamente. No sé si son demasiadas cosas en la cabeza, demasiadas reflexiones que no expreso o qué. Curiosamente, a pesar de que parecen todos muy caóticos y confusos, no me siento confusa ni caótica. Me siento serena. O es muy bueno... o es malo porque no me doy cuenta de cómo estoy en realidad XD.

Me pregunto si alguien echa de menos la manera en que escribía en el otro blog o mis pseudocríticas pseudosarcásticas o las cosas graciosas que se me pasaban por la cabeza...

Tengo ganas de escribir algo para que me lo ilustren ciertas personitas adorables que conozco. O ver una ilustración de un cuento mío. ¿Cómo será la visión que tiene la gente de lo que escribo? ¿Verán lo mismo que veo yo?

Me gustaría tener una tienda para decorarla como en La Tienda de Ensueño. Olería a incienso y a antiguo, habría paz, té moruno, pastitas turcas, cosas "del rollo" (pocas personas entenderán a qué me refiero)... ojalá existiera la señora de la tienda. Ojalá me convirtiera en ella de mayor. Aun me falta mucho tiempo para llegar a ser una persona de este tipo. Si algún día encuentro una como ella, que pueda decir: "así es la señora de la Tienda", os la presentaré. Conozco a una señora que podría pasar por ella, pero no lo es. Aunque regente a ratos una Tienda con cosas "del rollo", y le guste el té y hablar con las personas, y sea de ésas que te alegran el día. Creo que sería muy amiga de mi señora de la Tienda.

miércoles, 11 de octubre de 2006

Melting pot

Es una semana rara. La semana de clases dura 3 días, mientras que el finde, 4. Mola.

Últimamente estoy bastante introspectiva. Tengo tendencia a pensar mucho en mi misma. No a pensar en sacar provecho por parte de los demás, si no a tratar de descubrirme un poco más. No sé qué piensa la gente de mi alrededor. No sé si creen que soy una pesada o que paso de todo, de si no me entero de nada o me entero de todo, de si parezco contenta o feliz o triste.

Creo que debe de ser algo complicado convivir conmigo. Mi madre me decía hace años que me complicaba la vida. Ahora creo que es cierto. Soy complicada, tanto como a veces simple.

Tengo cambios de humor. Puedo pasar de estar riendome a carcajadas con la gente a irme a otro planeta años luz de aquí. O levantarme de mi lugar entre el grupo e irme a otra parte, a estar sola o a estar con los árboles.

Hablando de irse. Mañana me voy a Zaragoza a ver unos amigos, Martin y Aranzazu (links de su página en DeviantArt a la derecha). Tengo muchas ganas de estar con ellos estos días, especialmente tengo ganas de hablar con Aran. Me gustaría conocerla más, es una chica encantadora. La verdad es que ambos son un Sol. Ains, qué bonito que haya gente así en el mundo.

Es gracioso como una simple visita a unos amigos te haga ponerte un poco las pilas con las obligaciones y tomártelo con más ganas.

Estoy empezando a coger gusto por el yoga. Gusto de verdad.

Y por ahora, poco más. Mis días se resumen en levantarme sobre las 8:21 AM, ducharme y vestirme, desayunar, hacer algo de deberes o pasear al perro, depende de la hora, ir a clase, volver a casa a las 2:20, comer, sacar al perro, ir a clase de 4 a 7 PM, a yoga de 7 a 9.30, sacar al perro, hablar con Lugh, encender una vela y apagarla al cabo de media hora, ir a dormir cerca de la 1. Algún sábado o domingo, o una tarde que no tenga faena (tardes en via de extinción) tal vez pueda permitirme el lujo de tomar un té con algún amigo cercano. Cada vez menos. Cada vez se convierte realmente en un lujo y en algo que esperas con ganas.

Me llaman ermitaña. No les culpo. Espero que no se me termine el tiempo por ahora; hay mucho que vivir, que viajar, que conocer, que ver...

¿Qué haríais en vuestro último día de vida si supierais una mañana al despertar que os moriréis esa noche?

(¿O qué os gustaría hacer?)

Besos a tod@s!!