viernes, 9 de abril de 2010

¿Quién soy?



Ayer estuve unas horas en Barna. No fue mucho tiempo y apenas avisé a nadie. Era una visita muy concreta que necesitaba.

Pero bueno... que me pasaron un par de cosas que luego me hicieron pensar: "¿Yo soy ésa? No me lo creo". Me di cuenta que, no sé si es por el trabajo personal que voy haciendo, o por trabajar en un restaurante o un poco por todo, me estoy abriendo y soy más capaz de decir algo que pienso en voz alta, a atreverme.

Ayer estába en una librería con una amiga. Estuvimos cosa de ¿50 minutos? ¿Una hora? mirando libros, babeando, riendo y maldiciendo nuestros huesos por no tener dinero y no poder, por ejemplo, comprarme esos tomos en edición especial de The Sandman que cuestan alrededor de 60-90$ cada uno. Ya en la caja, apunto de pagar, oigo a la chica que nos había atendido hablando con un señor mayor... Fueron apenas tres o cuatro frases... ¿Qué libro me recomiendas esta semana? Ya me lo he leído. ¿Este? ¿Seguro?

De repente, no sé si oí el nombre primero, o vi la portada, o fue el libro que me llamó. Sólo sé que me giré, la chica tenía un libro en la mano, a punto de dárselo al señor cuando, me vi alborozada con un grito en la boca: "Estelibroesmuybueno,selorecomiendo,noledecepcionará". Ala, así, todo junto.

Lo notable, es que hace meses me hubiera estado un buen rato debatiéndome entre: "se lo digo o no se lo digo". Si escogía hablar, a) era muy tarde y ya se estaba yendo, o la oportunidad se había ido, b) me miraban de modo raro y pasaban de mi o me decían algo que hicierea que me cortara un huevo y quisiera que la tierra me tragara. Si no decía nada, seguramente después pensaba que porqué no habría dicho nada, que mira que era cortada. La diferencia es que ya no estuve dudando. Dije lo que pensaba de modo rápido, instantáneo.

Se me quedaron los dos mirando, en plan WTF? por la sorpresa. El hombre empezó a bromear, que si leía mucho, que si cuantos libros leía al día. La mujer diciendo que claro que sí que leía (no me conocía, pero bueno, había que vender xD), que si el otro me tomaba el pelo... Total, que el hombre compró el libro. Lo convencí en mi momento de "¡¡¡tatachán!!! Cómpre ud. el libro".

Al pasar por mi lado, antes de salir de la tienda, se para y me dice: "Oye, ya he comprado el libro, me has convencido... pero, ¿de qué va?" Yo me quedé de piedra. Vamos, pensaba que ya se lo habían explicado antes o algo. En ese momento fue como si se me despertara la labia, la persuasión, la pasión por algo y todo mezclado con palabras escogidas, adecuadas y bonitas. Le dije en cuatro palabras lo que era. El hombre se sorprendió, me dijo que muchas gracias por la recomendación y que a ver qué tal. Yo le dije que disfrutara de su lectura. Y se fue. La chica dijo que muy bien explicado.

Era el Nombre del Viento, de Patrick Rothfuss.

Después, con todo el morro... me acerqué a ella y le pregunté si no contrataban a gente en la librería. Me dijo que no :(. Después le dije que qué había que hacer para publicar en su editorial. Dijo que eran muy especiales a la hora de publicar, que sólo lo hacían con tal género, y esto y lo otro... Pero que por intentarlo, que no fuera, que les mandara un manuscrito. Me dio una targeta, escribió dos nombres detrás y unos teléfonos. Pregunta por ellos cuando los llames.

Y me quedé tan pancha.

Hay gente que es capaz de hacer esto en todo momento. Para mí fue como si superara una montaña. Como un "estoy empezando a convertirme en lo que quiero ser, a mostrarme". Poco a poco, parece que las vergüenzas y timideces de antaño se van convirtiendo en otra cosa, o van desapareciendo. No pasa nada.

Estoy bien. He hecho lo que quería hacer y no ha pasado nada. Sonrío y soy feliz.

Y me imagino con un libro publicado bajo mi brazo. De esta editorial o de otra... pero con mi nombre en la portada y el lomo, con una breve biografía en la parte de atrás.

Y por algún motivo no me parece imposible.

martes, 6 de abril de 2010

Cada matí és un regal



Vamos, cada mañana es un regalo. Lo vi el sábado pasado en el casco viejo. Una pared pintada de azul marino, y sobre ella, en blanco, estas cinco palabras. Me gustó tanto en ese momento que le hice una foto con el móvil y me lo puse de fondo de pantalla.

Tendré que volver cuando haya más luz, porque se ve oscuro.

Pero bueno. Últimamente me estoy tomando la vida con este lema... y la verdad es que mola. Es bonito, ¿verdad?

Hoy estoy cansada pero alegre... y me parece...

Me parece que ya ha pasado demasiado tiempo de estar a la expectativa de "a ver si sale algo". Estoy cansada. He buscado y rebuscado y no aparece nada. Vale. No problem. Opción B, dejada de lado porque "primero quiero trabajar y ahorrar". No puedo ahorrar mucho porque apenas trabajo. Bien. Vamos a visitar a los bancos, a ver qué créditos de estudiante me ofrecen. Voy a investigar universidades a fondo. Voy a ver másters y postgrados de la traducción. No tengo muy claro donde voy a terminar, pero sí tengo claro dónde no. Estoy muy bien ahora, es... cómodo, no lo neguemos. Pero ¿es lo que yo realmente quiero? No. Así que voy a investigar mi otro camino, a ver por donde me lleva. Igual de repente encuentro trabajo de algo que me gusta más o que se acerca a lo que yo quiero hacer y toca cambiar de tornas, pero mientras tanto... ¿por qué no? Igual no encuentro curro, precisamente, para hacer esto, porque si lo tuviera, no podría dedicarme a ello.

Cada mañana es un regalo. Voy a regalarme la vida. Voy a hacer lo que quiero. No, lo que Deseo. ¿Que luego cambia? Bien, todo cambia en el mundo. Hasta las estrellas.


La verdad es que no sé de donde me ha venido estos días de ¿... "iluminación"? James Joyce lo llamaba "epifanía". Una comprensión repentina de la esencia o significado profundo de una cosa, según la Wiki. Creo que esa noche de la pared azul, ése momento, fue una epifanía para mí. Y se ha estado fraguando a ratos.

Y hoy... ¡puf! Ha salido.

Iré a buscar el título de filología, que ya lo tienen. Iré a la biblio, a mirarme libros de inglés para prepararme algunas clase a adultos. Y seguiré con la investigación de másters y préstamos. Y... empezaré a hacerle click a "enviar más información".

Voy a contárselo a mis padres.


martes, 23 de marzo de 2010

It's been a while...



... o lo que es lo mismo: hace ya un tiempo.

Cada vez lo digo más frecuentemente. Señal que he de ponerme más por aquí. No como obligación ni como una especie de "eh, miradme todos, leed lo que he hecho", sino más bien como un... no sé... ¿lugar donde irme mostrando?

Dicen que Jack El Destripador dijo una vez: "vayamos por partes", y yo le tomo la palabra.

Parte 1.
Glastonbury. Un Viaje de Ida y Vuelta.
Muy brevemente (en tres palabras): Fuí. Hablé. Volví.
Brevemente (en unas cuantas palabras más): Fuí y fue estupendo. Hablé a todas horas, hasta en sueños. Y volví a casa con ganas de subirme a otro avión y quedarme un tiempo.
Versión Inanna: Estoy muy agradecida por la oportunidad que me brindaron mis amigos de Rhiannon Arte Celta (pronto abrirán de nuevo la página, estad al loro), Graci y Rob, de poder ser la traductora oficial del curso que hizo Graci en Glastonbury, y la traductora extraoficial fuera del curso a todas horas con la gente de por allí. Sigo feliz por haberme encontrado con algunas personas maravillosas que no conocía y que, espero, continuen en mi vida en el futuro... Y por haberme reencontrado con algunas otras que ya considero amigos. El viaje valió mucho la pena. Apenas tengo fotos, lo que es una buena señal, porque significa que estuve tan absorvida durante todo el tiempo, que no me dio tiempo a hacer. Y eso que cuando saco la cámara soy imparable, ya lo sabéis. Ese viaje viví mucho. Perdón: VIVÍ, así, con mayúsculas. Espero ir aprendiendo a VIVIR, también así, en mayúsculas, en mi día a día, a pesar de que las cosas no salgan como yo quiero.


Al fin y al cabo venimos aquí para vivir... pero puedes vivir a secas, o VIVIR en mayúsculas, disfrutando todo lo que puedas, viviendo los momentos felices y los tristes, y sabiendo salir de estos últimos cuando toque.

Además, me gustaría poder recorrer un viejo camino de hadas que hay en la localidad, en el atardecer o en el amanecer... Quién sabe, ¡igual aparezco en otro lado!

Parte 2.
Mi curro/falta de curro.
Tengo trabajo y no tengo. Tengo trabajo los fines de semana, de camarera. Lo cual no está nada mal, teniendo en cuenta que yo no tenía experiencia en bandejas, pedidos y en servir. En gente maja y gente estúpida, sí. De hecho está superbien por el tema de que me dejan libre ese fin de semana al mes en que desaparezco entre las montañas de Euskadi para aprender a "VIVIR", donde me reúno con gente estupenda, a muchos de los cuales empiezo a considerar amigos, y me siento contenta de haberlos podido conocer.

No tengo curro de algo que verdaderamente me guste y que se parezca un poco a lo que yo quiero hacer. No paran de llegarme ofertas de enseñanza, tanto en coles, como en academias o de clases particulares. No sé si estoy enviando el mensaje correcto al universo... pero creo que fui muy clara con lo de "clases, no más, gracias". Tendré que re-redactar el anuncio otra vez, por si acaso.

Parte 3.
Salud.
Mi salud está más o menos bien, dentro de lo que cabe. De vez en cuando agarro algún resfriado si en ese momento en que tengo un pelín de frío no me tapo lo suficientemente rápido o me digo "bah, no pasa nada". Es por ello que siempre voy cargada como una burra.

Hay gente que me rodea que no tan bien. Suelo preguntarme cómo evolucionará todo. Si una de las tres piezas falla, recaerá siempre sobre solo una.

Parte 4.
Amigos.
No tengo ganas de que esto se convierta en un "tú sí, tú no, tú..." ni nada parecido. Así que solo daré las gracias. Por haberos conocido (aunque algunos jamás vayáis a leer esto), por haber aprendido algo de vosotros, por estar, por lo que aprendí de vosotros si ya no nos vemos, por haberme hecho sonreír. Porque ahora, del tema amigos, estoy la mar de bien, la verdad. Y ojalá que siga por mucho tiempo. Porque no me siento sola. Y es una sensación muy agradable... a la que me he acostumbrado. Espero no tener que desacostumbrarme.

Parte 5.
Juego de vida.
Este fin de semana jugamos a un juego. Te imaginabas que eras un explorador de una isla. En diferentes partes de la isla aparecían los guardianes de esa zona, que para dejarte pasar, te proponían un enigma o dilema. ¿Estás de acuerdo, sí o no? ¿Por qué? Parece un juego de entretenimiento o de rol. Pero va más allá. En algún momento aparece tu lado más quebradizo. Como si fueras caminando por lo que piensas que es una carretera bien asfaltada y de repente te encuentras enmedio de un río congelado que se ha empezado a agrietar. El juego es más bien un juego utilizado por psicólogos (estoy casi segura, pero tendría que preguntarlo a una amiga para ver si realmente lo utilizan), para descubrirte a tí mismo.

Una de las cosas que me quedé pensando posteriormente a raíz de todo ello es... (atención, preparaos para la rallada del día)...
Por un lado, llevo un tiempo tratando de mostrarme tal y como soy al mundo. "Tal y como soy", me refiero a la parte de mí que conozco conscientemente, todos sabemos que es muy difícil (e incluso duro, añadiría) conocerte del todo a tí mismo. Me gusta el esfuerzo de ir siendo cada vez más transparente. A veces te puede hacer más vulnerable... pero creo que vale la pena, porque realmente a la larga te hace más fuerte, porque te reafirmas (o algo así). Por otro lado, no puedes gustar a todo el mundo... pero eso es otro tema. Hubo una respuesta de una persona, a la que creo que ya llamo amiga, que era algo así como... Al mostrarte tal y como eres, tienes miedo de que gente a tu alrededor descubra cosas de tí mismo que no te gustan.

Y es cierto.

A veces, viendo las personas que han ido pasando por mi vida... viendo cómo son, me pregunto qué hacen con alguien como yo, qué ven en mi. En un manga/anime, llamado Fruits Basket, hay una frase que recuerdo en situaciones como esta. "Es porque están en la espalda. Las ciruelas (o complementos más ricos) de las bolas de arroz se encuentran en la espalda de éstas, por lo cual piensan que sólo son una bola de arroz blanco, sin nada en especial, mientras que ven las espaldas de las otras bolas de arroz con ciruelas, algas o lo que sea." Es como decir: tú mismo nunca te vas a ver como te ven los demás; no verás tu algo especial.
Algo especial o diferente debo de tener para atraer a algunas personas... no sé el qué. Pero por ello me siento afortunada por ello.

Quería seguir escribiendo de algo más, pero no lo recuerdo... Mejor, así queda esto más corto y tengo temas para más adelante :).

Besos... y gracias por seguir ahí.


Día a día.


[EDITO: Últimamente no paro de escuchar esto... ¿será que me siento identificada? En todo caso... es la canción del final de A Dos Metros Bajo Tierra, Breath Me de SIA. Una pasada. ]



jueves, 25 de febrero de 2010

viernes, 12 de febrero de 2010

Fluir, respirar, vivir y ser feliz



Nada se está quieto eternamente. Incluso las estrellas, que a nuestros ojos pueden parecer viejas e inmutables, y aún así conservan su brillo y hechizo, llevan siglos de cambios. Sólo a veces podemos ver en "directo" uno de sus cambios, que ha tardado tanto en llegar a nosotros.

Creo que últimamente se van sucediendo pequeños cambios en mi vida. Un trabajito de fin de semana que me ofrece flexibilidad, algunas traducciones que llegan, las ganas de escribir que vuelven... e incluso un pequeño paréntesis que me hace tremenda ilusión y que parece un regalo. Es curioso... de un tiempo a esta parte, he tenido pequeños anhelos y deseos, o caprichos callados, que no he contado a nadie... Y todos ellos han ido ocurriendo.

Hay quien piensa que son simples casualidades.

Hay quienes creen que somos fichas de ajedrez movidas por una mano invisble.

Hay los que piensan que nos escuchan, que nos traen lo necesario para nosotros en cada momento, que nos premian cuando decidimos aceptar el camino en el que estamos, nos guste o no, hasta que sea el momento propicio para realizar todo aquello que queremos hacer.

También hay los que creen en que si deseas algo mucho, mucho, mucho en tu interior, se acaba haciendo realidad.

O, como dice Loquillo, "la vida te dará lo mismo, lo mismo que tú le des".

Pienso que es un poco de todo. Más de causalidad que de casualidad, eso sí. Aunque nunca me he imaginado como una ficha de ajedrez. De todas formas... hay ocasiones en las que te emperras en querer hacer algo... y no paras de encontrarte trabas en tu camino, molestias que van creciendo, hasta que llegas a un punto en el que estás infeliz o el proyecto se ha hecho añicos. O tú, por testarudo y por no escuchar. Hay otras en las que, no sabes bien por qué, ves que todo funciona, todo fluye, todo va bien. Para mí eso es parte de saber escuchar a la vida. A veces solo es necesario parar un rato y dejarte llevar, y entonces ves que ¡pluf! todo va estupendamente. Pero para llegar a ese punto, muchas veces nos hemos quedado agotados de nadar a contracorriente.

Es complicado saber cuándo toca luchar para conseguir algo de un modo constructivo, y cuándo lo hacemos por simple cabezonería. Si nos miramos de lejos, estoy segura que sabríamos apreciar la diferencia. Pero siempre estamos demasiado entrometidos para hacerlo.

En fin, que estoy contenta por el pequeño "regalo" o "capricho" o "alegría" o "premio" que se me ha ofrecido. Me hace feliz.

Estoy feliz.

Y además, acabo de encontrar una canción preciosa de Lisa Gerrard que no conocía. Tendré que hacerme con sus cds...



Y ahora, es hora de dormir, de leer y de soñar. Y no necesariamente en este orden ;).


sábado, 23 de enero de 2010

Pilgrim


Pilgrim viene de "peregrino", del latín peregrinus. Según la RAE (entre otras):

1. adj. Dicho de una persona: Que anda por tierras extrañas.

2. adj. Dicho de una persona: Que por devoción o por voto va a visitar un santuario, especialmente si lleva el bordón y la esclavina. U. m. c. s.

3. adj. Dicho de un ave: Que pasa de un lugar a otro.

4. adj. Dicho de un animal o de una cosa: Que procede de un país extraño.

5. adj. Extraño, especial, raro o pocas veces visto.



Me quedo con la primera, la tercera y la quinta.

La primera porque era mi deseo o mi sueño hace años. Tal vez lo sigue siendo, pero de un modo distinto. Cambiamos mucho a lo largo de los años. Cambiamos por las decisiones que tomamos, por la gente con la que vamos, con la que dejamos de ir y por las circunstancias que nos llevan por la vida. Me doy cuenta de lo mucho que he cambiado. Hace años no me hubiera costado mucho desprenderme de bastantes cosas que rodean mi vida e irme. Porque era mi deseo: irme, para descubrir y vivir cosas nuevas, salir de una jaula, así como huir de ella. Ahora, las cosas como sean, sí me costaría mucho. E ir por ir, prefiero ir lejos, a lugares que me han robado el corazón. Si llegara el caso, sí, tendría que sopesarlo detenidamente.

La tercera, porque las aves migratorias me fascinan. Especialmente las golondrinas, tan alegres con sus chillidos a primera hora de la mañana y última de la tarde. Las golondrinas vienen por parte de mi abuela materna y mi madre. Yo las veo como un sinónimo de libertad.

La quinta, claro está, es porque soy rara, extraña. Aunque cada vez me siento menos extraña, desde que he encontrado gente que es afín a mí. Ya no me siento tan rara como antes, hace años. Era el resto y yo. Y poco a poco, en los últimos años, he ido encontrando personas que son poco comunes y que, gracias a ellas, han hecho que me sintiera menos sola. (Aunque yo siga siendo rara, extraña y original. Me viene por nombre y por personalidad).

Hace años "Pilgrim" me iba como anillo al dedo.

Ahora tal vez no cuadre tanto con las acepciones de peregrina como hace tiempo. Pero Pilgrim sigue siendo una parte de mí. Sigo siendo yo, aunque haya cambiado tanto. Y creo que Inanna Pilgrim es el apodo que mejor me puede definir, el que capta la mayor parte de mi esencia.

Lo que me da miedo... creo que es retomar ese peregrino que hay en mí. Porque sé que si lo retomo, lo haré con más fuerza que la que tenía antes. Y que si lo hago me alejaré de muchas personas, cosas y lugares queridos para mí. No sé si estoy preparada. Me da miedo, sí. Creo que solo sería capaz de hacerlo en dos circunstancias y ninguna de las dos me gustan. No me preguntéis por ellas, porque me gusta tener mis secretos.

miércoles, 20 de enero de 2010

Sigo ahí



Pues aquí andamos... empezando el año "normal", con concurso de AK-WAR y convocatoria de AK-Relatos...

¿Cosas nuevas? Más bien pocas. Pero aquí seguimos, escribiendo, re-re-retocando relatos, traduciendo, buscando curro, empezando a rebajar bastante las expectativas laborales... tratando de mantenerme lo más a flote que puedo :).

Pero bueno... pronto más y mejor! Ahora os dejo con dos openings rescatados una tarde-noche de sábado llena de 80s y 90s... ¿A ver a quién le suena...?




y....


(he descubierto que el grupo se llamaba Exchange y la canción es Where The Truth Lies. Personalmente me encanta y hace que se me ponga la piel de gallina).

lunes, 4 de enero de 2010

Satisfacción


Esta tarde he quedado con mi amigo Miki. Llovía, la mayor parte del tiempo no mucho. Hemos ido a las paraditas de artesanías de mi ciudad. En ella hay una que venden aceites esenciales, perfumes y cremas naturales. Artesanía de verdad, y con plantas de verdad: desde rosas y lilas o musk hasta bergamota, cedro, sándalo o vetiver. Me gusta mucho porque cuando vas a hacerte un perfume, ya sea para tí o para regalar a alguien, te preguntan cosas, desde el nombre, la edad, la profesión... es un poco como la chocolaterie de Chocolat. Me he llevado un preparado de aceites "de bosque" para quemar en casa. Lleva vetiver, pino, menta y algo que en catalán se llama "verdet" cuyo equivalente en castellano no he sabido encontrar. También querían ponerle ciprés o cedro, pero ya no les quedaban. Me he comprado un tarrito de aceite de rosa. Mmmm... qué bien huelo, y cómo me relaja. Trabajan tanto en temas de aromaterapia como de piedras, cremas, remedios naturales. Tal vez en el futuro harán talleres. Mañana es el último día.

Nos hemos tomado un té con menta en el Sáhara, una tetería con un dueño muy agradable y un té... uf... no tengo palabras.

Charla agradable, paseo... y para finalizar la exposición de Mucha, que ya está en sus últimos días. Pensaba que era hoy, pero no.

Lo he disfrutado muchísimo. Entre el olor, la compañía de Miki previamente y el té, y luego mi adorado pintor... ha sido un momento completo. A ver si me escapo otro ratito un día de estos. Me encanta observar las obras ya finalizadas, porque son... en fin, es Mucha. Pero los estudios, los sketches, los trazos impresionantes... me encantan. A veces me acerco hasta casi tocar la nariz con el cristal que me separa del papel que el maestro tocó algún día y trato de aprenderme de memoria las manos, la silueta, la mirada, el pelo... Me pierdo en esos trazos. Lo miro como si fuera una de esas entendidas de arte o como alguien que sabe dibujar y busca posturas o maneras de plasmar la realidad en el papel como hizo él. Sí, es uno de mis pintores favoritos. Y es curioso. Hasta hace unos años Mucha no era muy famoso... y de un tiempo a esta parte todo el mundo parece conocerle. ¿Será una moda? Igual que con Klimt.

Una de las cosas que tengo pendientes es ponerme a estudiar historia general (pero en plan guay, como Juan Antonio Cebrián) e historia del arte, que nunca hice. Y un poco más de literatura no me vendría mal... ¿Seré capaz de terminar de leer todas aquellas novelas y obras que se quedaron a medias en mis años de universidad? Pobre Austen, no logró encandilarme. Y casi muero en el infierno en las Cumbres de Brönte.

Hoy me ha empezado a gustar una canción de Mecano que canté la semana pasada y que no me gustaba...

Quise cortar la flor más tierna del rosal, pensando que de amor no me podía pinchar, y mientras me pinchaba me enseñó una cosa: que una rosa es una rosa, es una rosa. Y cuando abrí la mano y la dejé caer, rompieron a sangrar las llagas de mi piel...

domingo, 3 de enero de 2010

Dos mil diez, veinticinco, cinco...



Sigo sin estar muy inspirada. Desde que escribo y navego desde el chiquitín que no me inspiro tanto a la hora de escribir. Será por el tamaño de la pantalla. O por el del teclado.

Anoche volví de las tierras norteñas. Pasé cuatro días estupendos y... por algún motivo mi habitación huele a detergente y se me mete el olor en la cabeza. ¿De dónde saldrá? Qué pestazo. Pues bien... vi a bastante gente a la que tenía ganas de ver, conocí a gente nueva y me quedé con las ganas de ver a otros tantos. No se puede tener todo en esta vida.

Cuando volvía decidí ponerme el primer capítulo de A dos metros bajo tierra. Sólo que yo me hago un lío entre el título en castellano y en inglés (Six Feet Under) y la acabo llamando "a seis metros bajo tierra"). Y claro, así el otro día no la encontraba. Pues bien, andaba yo tan feliz, en clase preferente del tren (la turista se había agotado y viajé 5 horas y media por 27 €), rodeada de gente y con una chica de origen hebreo (a juzgar por el libro que leía y por lo que hablaba por teléfono) que al dormir hacía contusionismo yogui (tendríais que haberla visto: pierna izquierda en el suelo, ella hecha todo un ovillo-posición fetal y pierna derecha doblada sobre la bandeja-mesa enganchada al asiento delantero rodeando el libro. Lo dicho: impresionante. Y no se despertaba la muy jodida), pues entonces ¡zasca! escena de sexo totalmente gratuito sin dejar nada para la imaginación. Y no era una escena de esas que duran diez segundos y ya, no. Lo menos un minuto y con diálogo. Que dices ¿y qué? Pues a mí sí que me da qué, lo que pensará el resto. Que soy una cortada para ciertas cosas, que en el tren también viajan niños y con las pantallas de los ordenadores se ve todo lo que haces: escribir, consultar el correo, ver una peli, ver una porno... Sexo en Nueva York es una serie que me gusta mucho, pero que no me pondré a ver en el tren. Salvo que con esta serie ya espero que haya escenas de sexo, pues una parte importante de ella está basada en las relaciones de las protagonistas... Pero no me lo esperaba de una serie sobre una casa mortuoria. Me esperaba muertos, familia, romance pero no sexo explícito a 20 minutos de empezar el capítulo. Fue raro. Muy raro.

Por otro lado y cambiando radicalmente de tema... Siempre me han gustado los niños, incluso cuando era señu (me gustaban los buenos y traviesos, no los cabrones hijos de... su madre). Pero me estoy empezando a dar cuenta de lo que supone tener a un niño de verdad. Será por tantos embarazos y partos durante los últimos dos años en mi entorno cercano. En vez de aumentar mi instinto maternal han hecho que huya. Me pregunto si algún día volverá. Antes era capaz de hacer "aaaaaapuchipuchipuchiiiiiiii, ¿quién es el más guapo/a? ¿qué ha pasado? ¿tat?" con una voz aguda, similar a la que utilizo cuando hago carantoñas y mimitos a mi perro o a cualquier otro animal mono que se cruce en mi camino. Ahora siento que les hablo como un adulto. Que sí, que antes también lo hacía para explicarles las cosas. Pero ahora parece que lo hago más. Creo que me está cambiando el chip. Soy una proyecto de madre defectuosa. Me gustan los niños, pero ya no se me cae la baba con ellos. No sé si será por ver tanta baba.

Cambiando nuevamente de tercio... He empezado un libro recomendado por la tata Chari (de El Rincón Mágico de las Tatas), titulado "Mi amigo árbol". De momento me gusta muchísimo, y a la que consiga un teclado más grande copiaré algún fragmento.

Hablando de fragmentos... Próximamente subiré algo que tal vez os haga sonreír. Texto. Antiguo. Impresionante.

En fin... feliz dos mil diez una vez más... el año en que cumpliré 25, y mi blog 5 (aplausos por mi constancia xD)... el año en el que espero encontrar trabajo.





Me has oído, ¿verdad, universo?

¿Hola?