jueves, 12 de febrero de 2009

Una de cal y otra de arena


Cal: una niña acusándome injustamente de haberla pegado, sin haberle puesto (literalmente) un dedo encima, haciendo que el resto de niños se pusiera de su parte delante de ella para protegerla. Aclarecida la situación, han visto que la niña le dolía el brazo porque previamente se ha chocado con otra niña. -_-

Si ya me gusta más bien poco el ser profesora, momentos como este hacen que tenga ganas de mandarlo todo a la mierda. Pero no. Think of Glastonbury.

Arena: Un niño me ha contado que oyó a Campanilla (el niño adora a Campanilla) en su habitación un día que no podía dormir, y que en otra ocasión le dejó una nota. Qué majo. Me entran ganas de achucharle y decirle que nunca deje de creer en ellas, pues así la vida es un poco más bonita y mágica. Pero como a veces lo que dicen los profesores parece que sea LA VERDAD, he de contener la lengua. Si a sus padres no les mola la idea de tener un hijo con mucha imaginación y creatividad, y piensan que las hadas, gnomos, duendes y demás cosas fantásticas son supercherías... Pos nada, que otro niño que se convertirá en un adulto gris sin sueños ni pequeñas alegrías :(.

Otra de arena: Siscu Salvany, un joven ilustrador (me rodeáis, ¡qué le voy a hacer! XD) me pidió permiso hace poco para ilustrar un relato que escribí hace tiempo, La chica de la ventana, la chica del espejo. Aquí va su versión de dicho microrrelato. Moltíssimes gracies :). Jo, la verdad es que hace ilu que te ilustren cosas :D. En noviembre, si no recuerdo mal, los amigos y novio de AK Ilustración crearon su particular imagen de un párrafo de Un Cuento de Hadas. Podéis encontrar sus creaciones aquí mismo.

Y eso... me está empezando a gustar mucho esto de que me ilustren los textos... =P

Me voy a traducir vinos y bodegas de Calatayud. (¡Porque sí, otra más de arena! ¡Después de varios meses, vuelvo a traducir! Gracias a Quién-Tú-Ya-Sabes-A-Vainilla XD)

jueves, 5 de febrero de 2009

La niñez es tan relativa


Esta tarde, cuando Tomasito (nombre ficticio), un niño que es un bicho -de los majos-, estaba haciendo su habitual "me tumbo en el suelo para llamar la atención a la señu y de las demás niñas", Penelopita (nombre ficticio), una niña de 4 añitos, que parece salida de una exposición de muñecas de porcelana, con faldas bufadas y que se cae si no mira para alante (literalmente), ha dicho: "Señu, Tomasito está haciendo tonterías." A lo que le he contestado que ya lo veía y que se levantaría cuando se cansara. Penelopita ha añadido: "Parece un niño pequeño". Y le he respondido que era verdad, que los niños suelen hacer más el tonto que nosotras. "Pol también hace estas cosas". "¿Y quién es Pol?". "Mi hermano. En casa también hace tonterías. Son como niños pequeños", ha sentenciado finalmente Penelopita.

Parece que las características que nos diferencian los hombres y las mujeres empiezan muy temprano. Que una niña de 4 años diga que otro niño (un año mayor) parece un "niño pequeño", sólo puede significar que lo asimila a que tenga... 3 o 2 años de edad.

(Porque los niños de 4 y 5 ya son "niños mayores").

En fin... Suerte de momentos como estos. Son los que me dan alegrías y los que me siguen recordando que hay niños majos en el mundo.

Like a sunset


¿Alguna vez habéis pensado qué dejaréis cuando ya no estéis en este mundo? ¿Qué venimos a hacer? Es muy... volatil, todo. Fragil. Evanescente. Zen.

Una canción que me encanta, que va sobre todo esto y un poco más.

martes, 27 de enero de 2009

Soy un personaje de Dubliners


Esta tarde cuando he salido, como cada día, he lanzado un suspiro. El cielo ya no está negro cuando salgo. Está de azul añil. O azul marino del mediterráneo. No azul oscuro. Al pasar delante de la misma panadería que anuncia "pastas calientes", y que huele a coco caliente, como cada martes y jueves al volver a casa, he tenido una especie de epifanía, como decía James Joyce. Solo que él la llamaba epiphany, por hablar en inglés y esas cosas.

El momento me decía algo así como "igual que el jueves pasado y el martes pasado y el anterior jueves y martes y jueves y martes y jueves". Y una especie de película a cámara rápida ha pasado delante de mis ojos en cuestión de milésimas de segundos. En ella estaban condensadas todas las horas de clase que he dado hasta el momento, y un breve del futuro, que era el mismo. Y no me ha gustado.

Últimamente me estaba acostumbrando a la rutina esta. Clase mañana, clase tarde. A ponerme la cara sonriente con los niños, la cara enfadada cuando se portan mal. A quitármela y suspirar al marcharme. Siempre. La sonrisa se desvanece. Alguna vez, si estoy más satisfecha, aguanta unos momentos. Pero se desvanece.

Y el problema es que se vaya desvaneciendo no solo al salir de clase, sino que lo haga en el resto del día. Días. No quiero que mi sonrisa desaparezca del todo, que sólo se asome en determinadas circunstancias.

Tengo ganas de Irlanda. De viajar. De desconectar. De naturaleza. De monte. De ríos. De la magia que te regala la naturaleza siempre que te paras a mirar y a escuchar. Siempre la saboreas.
Creo que estoy llegando a un límite. Y es bueno, porque es momento de romperlo, de traspasarlo, de avanzar un poco y dejarlo atrás.

Según lo que acabo de decir, debería sentirme un poco como:



Pero la verdad es que me siento más bien como:



O como una canción irlandesa.

Besos a todos... y recordad... --->> AK-RELATOS <<--- ya se ha estrenado. (Me encanta hacer publicidad de ello ^-^ Estoy realmente contenta de que el proyecto haya empezado).

lunes, 26 de enero de 2009

Fiuuuuuuuu


Cada vez tengo unas cuantas cosas más seguras. Me aterran los ruidos fuertes (gritos, truenos muy sonoros), el viento huracanado y cuando llueve y hace mucho mucho viento y de repente empieza a caer hum... calamarça... ¿cómo se llama en castellano? ¿piedra? Bueno, ya sabéis a lo que me refiero. Me da mucho mucho miedo, sobretodo cuando estoy en la cama. ¿Por qué será que cuando es de noche y estamos en la cama todo nos da más pavor? Cuando hay tiempo muy adverso no paro de pensar en mis pobres plantas y las dos tortugas. ¿Sabéis? El pasado 6 de enero cumplieron 20 años en mi familia. Casi como yo. Nos llevamos 3 años. (Efectivamente, me las regalaron los Reyes de mis tíos. Cuando me las dieron me puse a llorar porque quería un perro. Creo que llevaba pidiendo un perro desde que aprendí a hablar. Afortunadamente, conseguí uno a los 12 y lo quiero cada día más). Pues eso. Que me dan miedo los ruidos fuertes.

Ayer fue hasta divertido. Me disponía a beber agua, estando en mi mundo interior. Mi perro, inconforme con alguna cosa, ladró bien ¡¡¡GUAU!!! fuerte. Yo me asusté y ¡¡¡¡AAAAH!!! grité. Y mi perro se asustó de mi grito con un saltito y unos ojos como platos. Nos asustamos mútuamente. Somos tal para cual xD.

En fin, espero que pase ya este temporal que ha asolado la península de punta a punta :-/.

Esta tarde, si nada falla, seré capaz de colgar los relatos de AKRelatos desde el ordenador de Ion/Lugh. Así que... pronto, pronto, habremos estrenado el concurso como propiamente toca!!!

lunes, 19 de enero de 2009

El infierno


¿Alguna vez os habéis preguntado cómo es el infierno? ¿Qué se siente en él? Yo os responderé, pues he estado allí y he vivido para contarlo.

El infierno es un coche a toda velocidad por una carretera llena de curvas y desniveles.
El infierno es estar mareada en ese coche a todo trapo.
El infierno es estar mareada en ese coche que corre tanto escuchando a Raphael. Bien alto. Y con otitis.

Pero tranquilos, una costosa terápia me ayudará a superarlo bien pronto. Espero. Ay.

En fin, chicos, sus dejo hasta que tenga otra cosa que contar que sea un poco interesante, al menos. Pronto toca entregar los textos de AKRelatos, así que voy escribiendo... Los AK-adictos que me leéis, ¿estáis haciendo los deberes? ¡Por cierto! Hablando de AK, ya está abierta una nueva convocatoria de AK-Ilustración sobre una temática realmente interesante. Ya sabéis lo que tenéis que hacer :P.

¡¡Besotes!!

jueves, 15 de enero de 2009

Hace 15 años...


...tuve mi última otitis media. Hoy nos hemos reencontrado oficialmente, aunque ayer ya le había reconocido los síntomas. Lo bueno es que no tengo fiebre :). El médico me ha dicho que es muy común en niños de 4 y 5 años. Y muy raro en adultos.Yo le he contado que hasta los 8 tuve 4-5 otitis cada año. Qué me va a contar. Ya tengo el antibiótico a mano, protectores estomacales y capsulas "con cultivos" para mi flora del estómago. Ahora haré la mochila y a conquistar la montaña xD.

Me pregunto si, gracias a la influencia de 20 y pico criaturas de 4 y 5 años... no estaré reviviendo una segunda niñez. Espero que no sea así. Recuerdo que me salía sangre por la nariz muy fácilmente :S. Y los abusones de cursos superiores se metían con nosotros.

Esta tarde no ha habido "cumpletarde". Lo hemos dejado para otra semana. Pero realmente, cuando un cumpleaños ya está muy pasado, no importa cuando se celebre. Es más bien una excusa para quedar.

¿Sabéis? Tenía algo de miedo que la enfermera "de incidencias" (que es como ahora llaman a "urgencias") se pensara que estaba allí para pasar el rato: ni fiebre, la presión normal tirando a baja, garganta algo roja pero nada grave, amígdalas un poco hinchadas pero nada fuera de lo normal... Suerte que le he dicho que venía por las orejas, que sino ni me las miraba xD. Un vistazo rápido y derecha al médico de cabecera.

Unos cuantos niños de un colegio me han amenazado varias veces cuando les he regañado. Ellos creen que les regaño injustamente, porque quieren jugar y estar levantados toda la clase. Y los juegos a los que quieren jugar, CASUALMENTE no requieren el inglés.

Un día me dijeron que cuando sean tan gigantes como yo (es decir, cuando midan al menos 1.75) me vendrán a mandar y me obligarán a hacer cosas que yo no quiera (actividades).
Hoy me han dicho que por carnaval se disfrazarán de vampiro Drácula, con los dientes esos que salen por fuera, y se esconderán para darme un GRAN SUUUUUSTOOOO. Y luego me morderán.

Me sorprende la facilidad de ligar temas que tienen. Por lo visto que yo me encuentre mal, y que me haya dejado de teñir el pelo (con lo cual tengo la mitad moreno oscuro y la otra mitad uno de esos tonos que sólo saben las peluqueras, provoca que ellos no se crean que estoy mal. "Y... y... además, yo me he apuntado con María a sevillanas!!" ha añadido una. Le he dicho que me parecía muy bien, pero que no tenía nada que ver y que, por favor, estamos en clase de inglés y no es momento de bailar sevillanas. So, sit down, please.

Hablar con los niños, a veces, es como cuando estás en un sueño y tienes una conversación extraña. Aunque en el sueño, la conversación extraña es perfectamente normal y tiene sentido. Es cuando despertamos que no entendemos las cosas y todo nos parece confuso. A veces creo que sería mejor seguir soñando, de este modo lo entenderíamos todo.

En fin, time to go. Creo que el lunes estaré con ánimos renovados. O eso creo. Espero.

Smoochie-bootchies a todos!!

miércoles, 14 de enero de 2009

Pasaba por aquí


Últimamente no escribo mucho por aquí. Estoy cansada. Nada más me recupero de un resfriado que cojo otro distinto. Estoy de tomarme fluimucils (ahora "Flumil"), árnica para la garganta, tonsirotren para la garganta, ibuprofenos, y demás cosas hasta las narices. Y encima, cuanto peor me encuentro, más me toca gritar en clase.

Me duele la espalda. Y tengo ganas de que sea el jueves por la tarde.

El jueves por la tarde será la última clase de la semana. Haré la mochila. El jueves por la tarde quedaré con una amiga para celebrar su cumpleaños, que fue a principios de mes. El jueves por la tarde me relajaré un poco y me pondré contenta. El jueves por la tarde, cuando esté contenta, se me pasará el resfriado, el dolor de garganta y los síntomas de otitis.

Hay quien dice que cuando te duele la garganta, o toses mucho es que te callas cosas. Y si te duelen las orejas es que has escuchado cosas que no te gustan. Y que el dolor de espalda son problemas afectivos con una relación. Hay quienes sostienen la teoría que muchas veces, un dolor físico, esconde un dolor emocional de algún tipo. Habrá que ir mirando uno por uno.

Besos sin virus y... let's take it easy.


Just take it easy and celebrate the malleable reality
See there’s nothing that’s ever as it seems
This life is full of dreams




miércoles, 7 de enero de 2009

Dieciocho

Desde el viernes pasado, en que descubrí la canción (o me la presentaron, más bien), que estoy enganchada al estribillo. Eighteen and life...

Os dejo un relato corto, inspirado en la canción y en el videoclip.

DIECIOCHO

-Tengo frío –susurré.

Los pies estaban helados, y las manos. No podía pensar en nada. De hecho, creo que no pensaba. Sentí paz. O precisamente, tampoco sentía, y eso me daba paz, calma. Algo que jamás llegué a experimentar en vida.

Oí que alguien leía en voz alta. No sé si se dirigían a mí, al hombre que había venido a verme o a Dios. Tal vez sólo lo leía en voz alta para creérselo más, como para expiar su culpa. Las cosas son así, yo no lo hice, tú sí, ¿entiendes? No sé qué dijo, no le escuchaba. Pero para mí esas fueron sus últimas palabras.

Me pasé los cuatro meses anteriores esperando este momento. O tratando de evitarlo. Creo que lo deseaba desde que todo empezó a torcerse en casa. ¿Cuánto tiempo haría de eso? He perdido la cuenta. Da igual, nunca fui de números. Me arrepiento de cómo terminó todo. Él no tenía la culpa.

A veces le gritaba y le empujaba. Me seguía a todas partes, como si fuera un perrito, y me reía las gracias bien alto, para darme a entender que me apoyaba y me admiraba. Mi hermano quería ser como yo. Al principio me hacía gracia, trataba de ir siguiendo mis pasos, con mejor o peor fortuna. Después dejó de gustarme que lo hiciera. Yo tenía razones para llevar ésa mierda de vida, él no. Fui yo quien se peleó con papá a los 12, después de que mamá muriera por su culpa, él sólo era un crío de 9 que lloraba porque su madre no le volvería a preparar el desayuno ni la cena. Papá le gritaba de vez en cuando, cuando estaba de mala leche, pero no la tomaba con él. Sin embargo, empezó a imitar las respuestas que yo le daba al viejo. Mierda. Papá me echó las culpas del mal ambiente de casa.

El día que cumplí los dieciocho tuvimos una última discusión. Yo, el hijo rebelde. La oveja negra de la familia. Yo era todo lo malo, basura, un deshecho de la sociedad. Que no servía para nada, que era un inútil, que poco dinero que tenía y me lo gastaba en gasolina y droga. Me largué y mi hermano conmigo. Mejor conmigo que con él, pensé.

Cuán equivocado estaba.

Llevamos mala vida, viviendo en casas abandonadas y en callejones. Chutándonos mierdas para no sentir el hambre o el frío. Entrando en casas para robar y comer de vez en cuando, o hacernos con más drogas. Sobretodo yo. Él sólo me seguía, como siempre.

Un día encontré una pistola. Pensé en matar con ella a mi padre, por todo lo que me había dicho. Y me hizo. Empecé a ensayar una noche, solo por probar. Pero las armas y el alcohol son mala combinación.

Tenía muy buena puntería. Le di entre ceja y ceja. No tuvo ni tiempo de sorprenderse. Pobre diablo. Él que nunca hizo mal a nadie y no hacía más que mantenerse en segundo lugar.

Lejanía.Sueño. La pesadilla termina.

Olvido.

Vacío.






18th and life de Skid Row