lunes, 27 de octubre de 2008

This is halloween... this is halloween



Se acabaron los días alocados de la semana pasada. Las charlas de Jaime I, las excursiones, las leyendas, las narraciones, Salou... En definitiva estuvo bastante bien. Incluso fue relativamente barato para todo lo que nos ofrecieron. Y aprendí bastantes cosas nuevas. Hasta me entraron ganas de crear un artículo de folklore catalán en Tierra de Mitos.

Iba con una chica que es profesora como yo, en la misma compañía. Nos conocimos el jueves por la mañana. Llovía y era un día gris. Yo buscaba un coche gris por la zona donde habíamos quedado. Nos conocimos. He estado hablando con ella estos días. Son muchas horas juntas. Es muy maja. En algunos aspectos me recuerda a mí hace 4 o 5 años. A ratos, me contaba cosas y proyectos que tiene... y era un poco como hablar conmigo misma, más de joven. Tiene tres años menos que yo.

Le estoy muy agradecida por todas las cosas que me contó de clases a niños, porque ella lleva ya tiempo con eso. He descubierto que los salvajes de los que siempre me quejo, ésos ángeles de 5 años de cole pijo, también le hicieron la puñeta a ella y probablemente a todos los que han pasado por ahí. Así que, a ver si con toda esta enseñanza puedo tomármelo de otra manera.

Ahora... a seguir preparando Halloween. This is halloween. Pumpkins. Jack-o-lantern. Ghost. Witch. Black Cat. Juegos y competiciones entre los mayores. Flash cards y coloreables para los bichos que se portan mal. Si hoy tienen un comportamiento algo mejor, el miércoles haremos algunos juegos. Tal vez me prepare algún juego hoy por si acaso...

Ya empiezo a hablar como el resto de profes de inglés extraescolar. Antes no sabía lo que eran las flash cards.

Tal vez los miércoles le haga clase a la chica que conocí, y a un amigo suyo. Conversación, ampliación de gramática, etc. A ver qué tal. He de informarme de las tarifas de clases particulares.

Tengo ganas de volver con el Yoga. Lo echo de menos. Si me animo en noviembre empezaré otra vez.

Y si uno de estos días me da la venada, me cortaré el pelo.

Y estoy trabajando para recuperar la confianza y los objetivos.

Y... eso es to... eso es to... eso es todo, amigos!

lunes, 20 de octubre de 2008

Cuando los astros se alinean

Hoy es lunes. En un rato voy a dar clase a los salvajes.

¿No os ha pasado alguna vez que parece como si todo a vuestro alrededor se confabulara en contra vuestra?

Me apunté a unos créditos libres cuando aún no tenía clase los jueves por la tarde. Ahora sólo me tenía que "saltar" una clase de 5 a 6. En principio no hay problema. Los créditos duran hasta el sábado. Bien, el viernes a las 2:10 hay una reunión de improviso de todo el grupo de profesores. Yeeha. Y las actividades de la mañana terminan a las 2... en Salou. Puf. Corriendo arriba y abajo. A ver cómo me las apaño.

Los vuelos hacia Santander no empiezan hasta el 5 o 6 de noviembre. -_- Se oscurece cada vez más la posibilidad de cierto destino en cierto fin de semana.

Y no sigo, que ya estoy deprimida con la posibilidad de entrar en clase dentro de un ratito.

sábado, 18 de octubre de 2008

Una ventana abierta


Siempre es un reto. Sentarse delante de la nada y llenarlo con significados y sinsentidos y palabras y sonidos y negro y azul y conjuntos vacíos. La lluvia en el exterior, el fresco que entra por la ventana, las campanas que resuenan. La música. Los libros y el chocolate. A veces se hace difícil. Quieres escribir. Pero, ¿el qué? Tienes frases y palabras revoloteando entre los hemisferios, pero realmente n o tienes ningún mensaje que dar.

Tal vez el único mensaje sea el de transmitir un momento. Una sensación. La ventana abierta, la música del piano, la lluvia, las campanas. Mirar al exterior. El sofá. Él.

Hay momentos, instantes muy simples que nos confortan. Que nos hacen sonreír. Cuando los vivimos ya nos damos cuenta de que los recordaremos siempre. Cada persona escoge qué instantes recordar, aunque no sea de un modo consciente. Sientes una pequeña awareness, conciencia, de que así será.

Y sólo el tiempo te da la razón.

viernes, 17 de octubre de 2008

Los árboles que susurran al atardecer



Una de mis manías (de las muchas que tengo) es escuchar repetidamente la misma canción cuando me da por ella. Si descubro una nueva canción que me gusta, puedo ponerla por lo menos 20 veces al día durante una semana... o dos. A veces, sin venir a cuento, me viene a la cabeza una canción que hace tiempo que no la escucho. La pongo, y lo mismo. Hace un rato he puesto una sola en el reproductor. Se repite continuamente, como un disco rallado. Lo mejor de todo es que la tengo de tono de llamada en el móvil últimamente, por lo que podríais pensar que ya la tendré aburrida.

La verdad es que no. Recibo más perdidas que llamadas, de modo que sólo suelo oír las primeras notas o "The last that ever she saw of him..." y ya. ¿Sabéis qué canción es? ¡Los que la habéis escuchado, no vale que contestéis!

Pronto tocará cambiarla. Es lo malo de poner tus canciones favoritas como tono de llamada, que al final, cada vez que las oyes piensas en que te están llamando y miras el teléfono con aire inquisitivo. O crees oirla por la radio y en realidad te suena el bolso, como me pasó el otro día en una tienda. Me pasa algo parecido con la alarma/despertador. Yo creo que tengo algún trauma con despertadores y las alarmas. Si me pongo algo muy estridente o tipo bipbipbipbip o RIIIIIIIIIIIING (al estilo de los despertadores antiguos) pego unos botes de impresión. Ion os puede contar una anéctoda muy divertida al respecto. No me gusta despertarme con sustos, más que nada porque ya me despierto con mucha facilidad. Y si sé que el ruido del despertador es muy fuerte, me paso la noche despertándome cada 2-3 horas para ver si ya es momento de levantarme, de modo que descanso mucho menos de lo habitual. Y lo habitual en mí es no poner despertadores. Si pienso "quiero levantarme a las 8", me despierto a las 7:58. Es muy práctico. Aunque por si acaso hay algo importante ése día, me pongo la alarma, pero con música suave, que me despierte suavemente. Igualmente me despierto rápido, pero sin susto.

Otoño es una buena época para escuchar la banda sonora de Amélie, compuesta por Yann Tiersen. ¿Os imagináis las hojas volando? ¿La lluvia golpeando los cristales? ¿Los charcos y los pequeños ríos de agua sobre el asfalto? ¿Un parque vacío por la tarde?




Yo sí.


Al atardecer cada vez veo menos gente paseando. Será el frío. Aunque últimamente por las mañanas hace calor, a la que se pone el sol se echa de menos una buena chaqueta.

lunes, 13 de octubre de 2008

Mentalidades medievales y anticuadas


Este finde hubo mercado medieval. Como muchos dicen, "de medieval, poco". Pero es lo que hay. En esta ciudad no se toman muy en serio estas cosas. Uno de los días fui con el vestido verde que me regaló Ion por mi cumpleaños. Pensé que un mercado "medieval" era el mejor momento para estrenarlo. Y no me arrepiento.

Esa misma tarde me encontré con una compañera de clase. Nos conocimos en el cole a los 4 años, y estuvimos juntas hasta los 15. Después seguimos caminos distintos. Me llamó, y antes de preguntar que qué tal estaba, dijo: "¿Dónde estas?" Y yo le respondí (pensando que, efectivamente se trataba de una pregunta del ámbito laboral): "Pues haciendo de profesora de inglés en un par de colegios y enviando currículums para hacer de traductora." Y ella dijo: "No, no. Digo aquí. ¿En qué parada trabajas? Porque no creo que hayas venido así vestida, por Tarragona. Jajajaja". Mi respuesta: "Pues en realidad sí he venido así, jeje. No trabajo en ninguna parada".

Me hice especialmente amiga de unos chicos que tenían un puestecito en el que vendían bolsos, monederos, etc. de hadas. Ya tengo dos bolsos y dos fundas. Son majísimos. Nos escribiremos. Y nos dirán qué mercados medievales hay por la zona :).

Antes, recordando los incidentes de ayer, 12 de octubre, me vino a la mente una comparación. Hace unos meses, un grupo islamista radical dijo en algunos medios que pensaban recuperar España, que la conquistaron hace centenares de años y que es suya por derecho. Toda la península puso el grito en el cielo. Y ayer los nacionalistas expresaron su opinión. España, Una Grande y Libre. Como con Franco. Los unos quieren un territorio que conquistaron hace 700 años. Los otros quieren un país como hace 40 años. En todo caso, todos quieren lo mismo: un lugar en un momento pasado. ¿Es que hay gente que no se da cuenta de que el tiempo pasa?

viernes, 10 de octubre de 2008

Continuaciones al cabo de los años. Tiendas, señoras, gatos y conceptos





Hace como cuatro años que escribí la Tienda de Ensueño, uno de mis relatos preferidos. Tal vez el que más. En junio empecé la continuación, y lo he acabado esta tarde. Aunque se suceda en el mismo lugar y continúe la protagonista, la señora de la tienda (ahora ya tiene nombre, aunque no lo digo en el relato), ésta vez es todo muy distinto. Aún no he tenido crítica. Así que los que tenéis el documento word en vuestras manos... ya sabéis lo que toca en cuanto podáis. En la página 4, creo, hay un 'poco' convertido en 'popo'. Ya lo he cambiado.

Hay historias que no me importa colgar enteras aquí. Pero ésta es una de las que sí, de modo que sólo dejo un trozo, de por el medio. Donde se explican muchas cosas, aunque no sepáis quién es quien aparece a medianoche, porque primero sale al principio de las historias, como todo. Y esto NO es el principio ni el final. Me encanta. (Digo que me encanta poner textos que no son ni principios ni finales. Y también escribirlos, como el del Viajero).

De Conceptos que Vuelven al Cabo de Algunos Años (La Tienda de Ensueño, Segunda Parte)

Sonaron las campanadas de medianoche.

El viento dejó de soplar.

La gente durmió.

La Luna se tapó con un manto de nubes.

Pasaron 180 segundos y apareció. Primero el golpeteo de unos zapatos, el suave roce de la capa larga con las botas y el suelo, finalmente, un olor como a agrio, acompañado por una sonrisa burlesca.

Había llegado a la hora en punto. Más bien, había aparecido, o se le había convocado. Tal vez las dos cosas. Pensar y presentarse van de la mano en ciertas ocasiones.

- Mi Dama. –dijo. Saboreó cada uno de los sonidos. Y no le habló para reírse de ella, o para burlarse. Tampoco fue un saludo. Simplemente fue como una afirmación.

Le hizo entrar en una sala iluminada solo por tres velas. Recubierta de alfombras, tapices y cálices y figuras de barro de las que salía humo perfumado.

- ¿Querer? ¿Amor? ¿Cómo he de llamarte ahora, Mi Señor?-dijo ella, con una corta reverencia. Las palabras ácidas o las recriminaciones no podían tener lugar en ese momento.

Le indicó que se sentara delante de ella, sobre unos cojines. Ella colocó tres vasijas a su alrededor, para que la mayor parte de humo se dirigiera hacia la cara. Bajó la mirada. Respiraba lentamente. El gato daba vueltas por la estancia.

- Sinceramente ya no lo sé y bien poco me importa. Han maltratado tanto estas palabras que creo que ya ni siquiera poseen sentido para nadie. ¿Y de qué sirve un Concepto sin significado? De bien poco. Sí, me estoy volviendo loco. Casi ni recuerdo lo que fui o cómo fui.

Te amé, Diosa. Fuimos uno durante algunos milenios. A veces me parece ayer, otras parece que nunca haya sucedido. Cuando alguien decía o pensaba tu nombre me daba significado. Aún recuerdo cuando eras Doncella. Todos te deseaban. Todos te querían amar pero no podían. ¿Por qué a los mortales se les ocurrió la idea de convertirte en Amante, en Amada. En Madre, Mujer Fértil. Nos ataron con palabras. Y nuestros nombres se convirtieron en sinónimos. Sufrí cuando empezaron a olvidarte y te tacharon de provocadora, de culpable. Hubo otras como tú, parecidas, y estuve con todas a la vez, pero muchas olvidaron su nombre y la cordura. Creo que eres la única que sobrevive. Y supongo que, de algún modo, te sigo amando. Es curioso. Es un pez que se muerde la cola. El Concepto del amor ama a la diosa del amor… y antes, ella también le amó. –Interrumpe su discurso y una extraña mueca, como recordando algo, cruza el rostro de blanco.- A veces, cuando estoy… sobrio, como ahora, pienso. Creo… creo que sobrevivo porque aún hay algunos pocos que aman sin reservas. No me dejan morir. Pero el resto de gente, que llama “Amor” a lo que no es, que “Quiere” poseer, que no “Amar”, me contamina. Me cambia. Creo que el verdadero Amor murió hace mucho tiempo. A veces pienso que fui yo, otras que soy un Concepto nuevo. Y la mayor parte, soy incapaz de pensar.



miércoles, 8 de octubre de 2008

El ángel verde y gris

Ya hará dos años desde que me presentaste esta canción. Va por tí, Babú.

I miss you :*





Quiero aprovechar para dar mi bienvenida al hijo de mi prima Roser, que aun no tiene nombre, que yo sepa. Mañana nos conoceremos :). Ojalá que tenga un ángel verde y gris, o un hada que le cuide...

El horno aún está caliente y otras cosas



Este mes sale a la venta el nuevo trabajo de Loreena McKennitt, A Midwinter's Night Dream, una clara referencia a la obra de Shakespeare. Esta medianoche se podrá empezar a escuchar el album online desde su web, sólo durante 24 horas (así que si os gusta, estad atentos ;). De momento tengo puesta la preview (unos segundos de cada canción). Hay unas cuantas que son remasterizadas y que ya aparecieron en su momento en To Drive the Cold Winter Away, pero otras son nuevas. Los pocos segundos de éstas son muy bellos. Un regalo para el oído, como es habitual.

A Midwinter's Night Dream: Explore the music.


Y poca cosa os puedo contar desde el frente, por ahora. Hoy es miércoles, un día especial para mí. Especialmente algunas horas, como las 14:45 o las 18:05. Me encanta respirar cuando termino. Y hablando de días especiales, ayer fue día 7, día oficial de cumplemeses. Nunca me acuerdo de ellos. Almenos nos vimos cosa de 10 minutos XD.

Esta tarde volveré a mirar viajes.

Aún no he cobrado. Todo el mundo me dijo que empezaría a ver mi trabajo distinto una vez tuviera el dinero. Sí, empecé a ver el trabajo distinto con algunos niños antes de cobrar. Y supongo que es bonito. Les estoy pillando afecto a las chavalinas de 7-8 años. A los otros... unos sí, y otros no tanto. Creo que les podría llegar a coger cariño si me hicieran un poco más de caso.

En la mayor parte de ventanas tenemos una reja, porque estamos en un primer piso y en la parte de atrás de la casa es bastante accesible para un ladrón potencial. De ahí que mis padres pusieran rejas cuantro compraron la casa por cuatro chavos hace años. (No quiero ni pensar lo que nos hubiera costado ahora). Cuando crecí y empezaba a degustar la libertad de la calle y del querer hacer lo que no me dejaban. Hija única, padres poco permisivos para según qué cosas, malacas caras, etc. -muchos recordaréis ésa epoca. Bueno, esos años de luchas constantes, más bien... Empecé a ver una relación entre las verjas de mi ventana y la poca libertad que tenía. CAda vez que trataab de mirar al exterior me encontraba con la estructura metálica. Hubo una temporada que me entristecía bastante. Más adelante, aprendí a pasar entre los barrotes, metafóricamente hablando. Pero ellos seguían en su lugar, incluso ahora. Sin embargo en primavera planté unos brotes de unas plantas que llegaron a casa, cuando mi tía, al enterarse de que adoro las margaritas, me traía unas cuantas de su terreno en la montaña, acompañadas por estas plantitas. Estuve varios días cuidando de ellas. Regándolas, mimándolas, acariciándolas, poniendoles música (bueno, la reciben diariamente ya que están al lado de mi altavoz)... y poco a poco, empezaron a agarrar. Mi madre al principio creía que se morirían, al fin y al cabo sólo eran tallos...

Ahora las plantas se han hecho bastante grandes. Los tallos más pequeños miden unos 30 cm, y los grandes 75 o un metro. Incluso empiezan a haber tallos nuevos. Se enredan en las rejas y me encanta como queda. No sé, yo lo encuentro significativo, aunque tal vez vosotros no veáis el porqué.

Besos!